EL ESPÍRITU HABLA...
Por: Javier Chávez Posadas Octubre 2006
¿2006 POSITIVO O NEGATIVO?
¿Puede este 2006 considerarse como un retroceso en los Pumas Acatlán? Es cierto que los resultados nuevamente no se han dado en la liga mayor, pero no debemos olvidar que nuestros Pumas Acatlán han tenido históricamente que remar contra la corriente y construir en el aire la edificación a la que tanto se quiere llegar.
Y si hablamos de edificación, lo primero que debemos pensar es en los cimientos, este año 2006 se retomó después de una larga ausencia, las categorías infantiles en el campus, un proyecto ambicioso que seguramente al mediano plazo podrá redituar de una mejor manera a las divisiones superiores del programa, no sólo con recursos humanos sino económicos de modo que el equipo sea autofinanciable.
Este 2006 marca el inicio de toda una infraestructura como tal, para llevar a los Pumas Acatlán al lugar de élite que les corresponde tradicionalmente.
Sin embargo contar con infantiles es sólo un primer paso. El segundo y más efectivo es la diversificación de las juveniles “A” y “AA” a ligas como Fademac y ONEFA. Los muchachos ya tuvieron el fogueo necesario en LIFA, el tricampeonato nos dio para pensar en mejores perspectivas de crecimiento y lograr rozarse con equipos que aunque no son mejores que los de la Liga Intercolegial, sí son por lo menos diferentes.
Por ahí se podría pensar en la reapertura de semilleros universitarios que fueron olvidados y que Acatlán debería, si hay la disposición, tomar en cuenta. Me refiero a los CCH s Azcapotzalco y Vallejo, la Prepa 9 y ¿por qué no? en los mismos Leones de la FES Cuautitlán, que por su cercanía deberían trabajar más de cerca con el conjunto acatleco.
Pero regresando a la realidad, los planes de las dos intermedias para ONEFA y Fademac apuntan para ser las grandes apuestas del programa acatleco en su búsqueda de más y mejores jugadores, verdaderamente estudiantes-deportistas.
El torneo Interfacultades dotaría a la organización de una tercera opción de fogueo para los jugadores que ascienden de juvenil o que esperan una intermedia, para adquirir mayor nivel de juego.
Ahora sí, luego de hacer toda una radiografía de la organización podemos apuntar una respuesta al cuestionamiento con el que comenzamos, la respuesta es NO. El 2006 ha sido un año de cambios y crecimiento en el programa acatleco, que sin duda, si el trabajo sigue, redituará al mediano plazo.
Por lo pronto que el espíritu hable...
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